REABRO EL BLOG
Una buena amiga me ha aconsejado que reabra el blog, me dice que lleva muy poco tiempo y me anima a seguir.
En estas semanas de ausencia han pasado muchas cosas en el mundo que la prensa mete en nuestro cuarto de estar a la peor hora: la de la comida. Incendios, secuestros, muertes violentas, accidentes, guerra... El mal sigue campando, como siempre. El gran mal y ese pequeño mal que nos acecha: el intento de atraco que acaba de sufrir Dani, su brazo roto; los malos entendidos; el trabajo acumulado; los ruidos del vecindario que sigue con la tele a todo volumen y la ventana abierta; el calor insoportable de las noches a la espera del aire acondicionado sin trampas; los insomnios; las cosas hechas a medias, las no hechas, las llamadas por hacer... Luego está el bien: los buenos ratos con la buena amiga, A. que se ofrece a adelantar su vuelta porque me nota la voz cansada, la comida con los dos hijos y la macedonia de frutas natural, el mar y la luz de Alicante (eso es lo mejor de la ciudad; lo peor: las aceras cubiertas de chicle fosilizado y caca canina, las personas que no contestan los emails, el agobio del gentío que pasa sin mirar ni mirarse, el no poder ya caminar por la noche tranquilamente, como antaño...).
Una peli: "Cuatro minutos". ¿Por qué nos gusta? Porque triunfa el bien y el sentido común, porque tras el sufrimiento llega el logro. Aunque el final sea abierto, es fácil imaginar cómo puede continuar la historia...
Un libro: "El manifiesto de las clases medias", de Enrique de Diego. Pelín hiperbólico, pero no hay más remedio que exagerar un poco (eso es retórica) para que llegue el mensaje.
Una decepción: Ciutadans. Y el otro partido que no sabe, no contesta.
Un trabajo pendiente: mi libro de memorias.
Un trabajo en curso de realización: mis biografías por encargo.
Una recomendación para los que visiten la Comunitat Valenciana: beber horchata y agua de cebada, pero solo en sitios de probada calidad (no tiene nada que ver un sitio con otro, no hay que fiarse de los instalados en buenos lugares o con lujo, la diferencia es abismal entre lo artesano y lo industrial, lo de calidad extra y lo ramplón. No hablemos de la horchata de botella cobrada más cara que la hecha a mano (sí, la sirven en cierto "pub" extremo de la Explanada, donde también la hay hecha a mano y superbuena -recomiendo La Jijonenca y también La Ibense y la Horchatería Azul-). Ojo, turistas...
lunes, 6 de agosto de 2007
domingo, 5 de agosto de 2007
REABRO EL BLOG
Una buena amiga me ha aconsejado que reabra el blog, me dice que lleva muy poco tiempo y me anima a seguir.
En estas semanas de ausencia han pasado muchas cosas en el mundo que la prensa mete en nuestro cuarto de estar a la peor hora: la de la comida. Incendios, secuestros, muertes violentas, accidentes, guerra... El mal sigue campando, como siempre. El gran mal y ese pequeño mal que nos acecha: el intento de atraco que acaba de sufrir Dani, su brazo roto; los malos entendidos; el trabajo acumulado; los ruidos del vecindario que sigue con la tele a todo volumen y la ventana abierta; el calor insoportable de las noches a la espera del aire acondicionado sin trampas; los insomnios; las cosas hechas a medias, las no hechas, las llamadas por hacer... Luego está el bien: la buena amiga, A. que se ofrece a adelantar su vuelta porque me nota la voz cansada, la comida con los dos hijos y la macedonia de frutas natural, el mar y la luz de Alicante (eso es lo mejor de la ciudad; lo peor: las aceras cubiertas de chicle fosilizado y caca canina, las personas que no contestan los emails, el agobio del gentío que pasa sin mirar ni mirarse, el no poder ya caminar por la noche tranquilamente, como antaño...).
Una peli: "Cuatro minutos". ¿Por qué nos gusta? Porque triunfa el bien y el sentido común, porque tras el sufrimiento llega el logro. Aunque el final sea abierto, es fácil imaginar cómo puede continuar la historia...
Un libro: "El manifiesto de las clases medias", de Enrique de Diego. Pelín hiperbólico, pero no hay más remedio que exagerar un poco (eso es retórica) para que llegue el mensaje.
Una decepción: Ciutadans. Y el otro partido que no sabe, no contesta.
Un trabajo pendiente: mi libro de memorias.
Un trabajo en curso de realización: mis biografías por encargo.
Una recomendación para los que visiten la Comunitat Valenciana: beber horchata y agua de cebada, pero solo en sitios de probada calidad (no tiene nada que ver un sitio con otro, no hay que fiarse de los instalados en buenos lugares o con lujo, la diferencia es abismal entre lo artesano y lo industrial, lo de calidad extra y lo ramplón. No hablemos de la horchata de botella cobrada más cara que la hecha a mano (sí, la sirven en cierto "pub" extremo de la Explanada, donde también la hay hecha a mano y superbuena -recomiendo La Jijonenca-). Ojo, turistas...
Una buena amiga me ha aconsejado que reabra el blog, me dice que lleva muy poco tiempo y me anima a seguir.
En estas semanas de ausencia han pasado muchas cosas en el mundo que la prensa mete en nuestro cuarto de estar a la peor hora: la de la comida. Incendios, secuestros, muertes violentas, accidentes, guerra... El mal sigue campando, como siempre. El gran mal y ese pequeño mal que nos acecha: el intento de atraco que acaba de sufrir Dani, su brazo roto; los malos entendidos; el trabajo acumulado; los ruidos del vecindario que sigue con la tele a todo volumen y la ventana abierta; el calor insoportable de las noches a la espera del aire acondicionado sin trampas; los insomnios; las cosas hechas a medias, las no hechas, las llamadas por hacer... Luego está el bien: la buena amiga, A. que se ofrece a adelantar su vuelta porque me nota la voz cansada, la comida con los dos hijos y la macedonia de frutas natural, el mar y la luz de Alicante (eso es lo mejor de la ciudad; lo peor: las aceras cubiertas de chicle fosilizado y caca canina, las personas que no contestan los emails, el agobio del gentío que pasa sin mirar ni mirarse, el no poder ya caminar por la noche tranquilamente, como antaño...).
Una peli: "Cuatro minutos". ¿Por qué nos gusta? Porque triunfa el bien y el sentido común, porque tras el sufrimiento llega el logro. Aunque el final sea abierto, es fácil imaginar cómo puede continuar la historia...
Un libro: "El manifiesto de las clases medias", de Enrique de Diego. Pelín hiperbólico, pero no hay más remedio que exagerar un poco (eso es retórica) para que llegue el mensaje.
Una decepción: Ciutadans. Y el otro partido que no sabe, no contesta.
Un trabajo pendiente: mi libro de memorias.
Un trabajo en curso de realización: mis biografías por encargo.
Una recomendación para los que visiten la Comunitat Valenciana: beber horchata y agua de cebada, pero solo en sitios de probada calidad (no tiene nada que ver un sitio con otro, no hay que fiarse de los instalados en buenos lugares o con lujo, la diferencia es abismal entre lo artesano y lo industrial, lo de calidad extra y lo ramplón. No hablemos de la horchata de botella cobrada más cara que la hecha a mano (sí, la sirven en cierto "pub" extremo de la Explanada, donde también la hay hecha a mano y superbuena -recomiendo La Jijonenca-). Ojo, turistas...
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